Foto de referencia para Reconstrucción Mamaria

Reconstructiva

Reconstrucción Mamaria

Restauración de la mama tras mastectomía o trauma.

Valoración quirúrgica
  • Evaluación anatómica y funcional individual.
  • Definición de objetivos y límites realistas.
  • Plan de recuperación y seguimiento postoperatorio.

La reconstrucción mamaria es un componente fundamental en el tratamiento integral del cáncer de mama. Más allá de restaurar la forma física, este procedimiento tiene un impacto profundo en la recuperación emocional y la calidad de vida de las pacientes que han atravesado una mastectomía.

¿Qué es?

La reconstrucción mamaria es un conjunto de procedimientos quirúrgicos destinados a restaurar la forma, el volumen, la simetría y la apariencia natural de la mama después de una mastectomía oncológica, un traumatismo o por defectos congenitos. El objetivo es devolver a la paciente una silueta mamaria lo más cercana posible a la natural, contribuyendo a su bienestar físico y psicológico.

Existen dos grandes categorías de reconstrucción: la basada en implantes (prótesis de silicona con o sin expansión tisular previa) y la autóloga (utilizando tejidos propios de la paciente). Las técnicas autólogas incluyen colgajos como el DIEP (perforante de la epigastrica inferior profunda), el TRAM (musculo recto abdominal transverso), el colgajo de dorsal ancho y el colgajo SGAP (perforante de la arteria glutea superior), entre otros. También pueden combinarse ambos métodos en técnicas híbridas.

Indicaciones

La reconstrucción mamaria está indicada para toda paciente que haya sido sometida a una mastectomía total o parcial por cáncer de mama, así como para aquellas con deformidades mamarias significativas tras cirugías conservadoras, traumatismos o malformaciones congénitas. Puede realizarse de forma inmediata (en el mismo acto quirúrgico de la mastectomía) o diferida (meses o años después).

La decisión sobre el tipo de reconstrucción depende de múltiples factores: las características anatómicas de la paciente, el tipo de mastectomía realizada, los tratamientos oncológicos complementarios (radioterapia, quimioterapia), las preferencias de la paciente y su estado general de salud. La coordinación con el equipo oncológico es esencial para optimizar los tiempos y los resultados.

¿Qué puedes esperar?

La consulta preoperatoria es detallada y puede requerir varias visitas. Se realiza una evaluación completa que incluye el estado de los tejidos del tórax, la disponibilidad de zonas donantes para colgajos autólogos, el estado nutricional y funcional de la paciente, y sus expectativas. Se discuten todas las opciones disponibles con sus ventajas, limitaciones y riesgos específicos.

Cuando se opta por la reconstrucción con implantes, el proceso puede incluir una primera fase de expansión tisular con un expansor que se llena progresivamente en consulta durante semanas o meses, seguido del recambio por el implante definitivo en una segunda cirugía. La reconstrucción autóloga con colgajos microquirúrgicos es un procedimiento más complejo que puede durar entre cuatro y ocho horas, pero ofrece resultados muy naturales al utilizar tejido propio de la paciente.

Recuperación

La recuperación varía según la técnica utilizada. La reconstrucción con implantes requiere generalmente dos a cuatro semanas de reposo inicial, mientras que las reconstrucciones con colgajos autólogos pueden necesitar una hospitalización más prolongada (cinco a siete días) y un período de recuperación de cuatro a seis semanas.

El proceso completo de reconstrucción mamaria suele requerir múltiples etapas: la reconstrucción del volumen mamario, la simetrización con la mama contralateral si es necesario, y la reconstrucción del complejo areola-pezón mediante técnicas de colgajos locales y micropigmentación. Todo este proceso puede extenderse entre seis meses y un año.

El seguimiento postoperatorio es estrecho e incluye controles regulares para evaluar la evolución, detectar posibles complicaciones y coordinar con el equipo oncológico los estudios de vigilancia necesarios.